More Books by Comunidad Internacional Baha'i

1947 Feb 01 Declaración Bahá'í sobre obligaciones y derechos humanos
1974 Jan 14 Sugerencias y Propuestas para el Año Internacional de la Mujer
1974 Jan 15 La Participación en las Elecciones
1975 Jun 19 Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer
1983 Aug 01 Combatiendo el Racismo
1985 Feb 21 El Papel de la Juventud en los Derechos Humanos
1985 Feb 26 La Preparación Para Vivir en Paz
1985 Feb 27 El Desarme y la Paz
1985 Jul 10 La Base Espiritual de la Igualdad
1985 Jul 15 Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluación de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer^% Igualdad, Desarrollo y Paz
1985 Jun 10 La Lucha Contra el Hambre
1985 May 06 Preparación para Vivir en Paz La Contribución de la Mujer
1985 May 20 Preparación para Vivir en Paz - El Papel de la Juventud
1985 May 21 La Paz y el Desarrollo
1987 Aug 24 Declaración de la Comunidad Internacional Bahá'í ante la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre la Relación entre el Desarme y el Desarrollo
1987 Jun 17 Declaración de la Comunidad Internacional Bahá'í ante la Conferencia
1988 Aug 01 Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorias
1988 Feb 10 Lucha Contra el Racismo y la Discriminación Racial
1988 Feb 17 Eliminación de la Intolerancia Religiosa
1988 Mar 17 La Condición Jurídica y Social de la Mujer
1988 Sep 27 La Integración de la Mujer en el Desarrollo Económico y Social de America Latina y el Caribe
1989 Dec 27 Combatiendo el Racismo
1989 Jan 20 La Declaración Universal de Derechos Humanos
1991 Apr 05 Carta de la Tierra
1991 Aug 12 Legislación Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo
1991 Nov 08 Mujeres y Hombres - Una Sociedad para un Planeta Saludable
1992 Jun 04 El Desarrollo Sostenible y el Espíritu Humano
1993 Jun 14 Ciudadanía Mundial - Visión de Realidad
1994 Aug 19 PROTECCION DE LAS MINORIAS
1994 Aug 22 Hacia un modelo de desarrollo para el siglo XXI
1994 Aug 23 El papel de la Educación, los Medios de Información y las Artes en el Desarrollo Social
1994 Aug 24 El Papel de la Religión en el Desarrollo Social
1994 May 23 La Creación de Familias Liberadas de la Violencia
1995 Aug 26 LA GRANDEZA QUE PODRIAN HACER SUYA- La Religión como Agente para Promover el Adelanto de la Mujer a Todo Nivel
1995 Mar 07 Historia de su Cooperación con las Naciones Unidas
1995 May 03 La Conservación y el Desarrollo Sostenible en la Fe Bahá'í
1996 Jun 03 Comunidades Sostenibles en un Mundo Integrante
1998 Feb 13 DERECHOS DEL NIÑO
1998 Feb 18 Valorando la Espiritualidad en el Desarrollo
1999 Jan 11 Protección de las Minorías
1999 Mar 01 Seguimiento de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer
2000 Jun 06 Descripción de La Comunidad Internacional Bahá'í
2001 Aug 31 Una misma sustancia - Crear Conscientemente una Cultura Mundial de Unidad
2007 Feb 26 Transformación de los valores para empoderar a la niña
2008 Feb 01 Movilización de recursos institucionales, jurídicos y culturales para lograr la igualdad entre los géneros
2008 Feb 14 Erradicando la Pobreza - Avanzando juntos
2008 Feb 15 Que es la Comunidad Internacional Bahá’í
2009 Feb 04 Reclamación de libertad de conciencia, religión
2009 Feb 28 LA DISTRIBUCIÓN EQUITATIVA DE LAS RESPONSABILIDADES ENTRE MUJERES Y HOMBRES, INCLUYENDO CUIDADOS
2010 Feb 03 Transformar las deliberaciones colectivas valorar la unidad y la justicia
Free Interfaith Software

Web - Windows - iPhone








Comunidad Internacional Baha'i : 1991 Aug 12 Legislación Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo

Una declaraciòn presentada por la Comunidad Internacional Bahá'í al Comité Preparatorio para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (UNCED - Cumbre Para La Tierra).

Ginebra, Suiza
Agosto 1991

Hace poco más de cien años, en una serie de cartas enviadas a los dirigentes de la época, Bahá'u'lláh habló de la humanidad como que entraba a una etapa histórica que traería la reestructuración radical de la vida sobre el planeta. Desafíos nunca antes vistos, dijo Él, pronto abrumarían los recursos incluso de los países más avanzados. Podrían ser enfrentados solamente por un sistema federado mundial cuyo órgano central fuese un parlamento mundial representativo, dotado de poderes para crear un código de leyes universalmente acordado y obligatorio. "La tierra es un sólo país", afirmó Bahá'u'lláh, "y la humanidad sus ciudadanos".

A medida que la magnitud, complejidad y urgencia de los problemas ambientales se han ido imponiendo gradualmente a la opinión pública, la lógica de esta prescripción se ha hecho cada día más aparente. La maquinaria y procedimientos legislativos internacionales disponibles demuestran ser inadecuados, ante todo porque se basan en leyes que rigen naciones-estado. Para la Comunidad Internacional Bahá'í parece evidente que, a no ser que se adopten nuevos pasos creativos para la reestructuración del orden internacional, la degradación ambiental por sí sola, con sus implicancias de largo alcance para el desarrollo social y económico, será conducida inexorablemente a un desastre de dimensiones sobrecogedoras.

El procedimiento actual para la creación de legislación internacional sobre el medio ambiente, que aborda solamente un problema a la vez, es fragmentario y no sistemático. Se han adoptado convenciones, tratados y protocolos sobre asuntos tan diversos como la protección de la capa de ozono y el control del tráfico internacional de desechos peligrosos. Se están negociando otras convenciones sobre cambios climáticos y sobre diversidad biológica. Aún se han sugerido otras sobre temas como las fuentes terrestres de contaminación marina. No existe un cuerpo único responsable por la redacción de legislación internacional sobre medio ambiente. Tampoco se han puesto de acuerdo las naciones del mundo sobre un conjunto de principios en que se pueda basar la legislación ambiental. Más aún, las naciones firmantes de los diversos instrumentos jurídicos son raras veces las mismas. De esta manera es casi imposible armonizar o combinar los acuerdos.

Es bien sabido que el procedimiento legislativo internacional es lento, engorroso y caro. Una vez identificado un problema, se convocan reuniones de expertos para preparar un borrador de acuerdo. El acuerdo es negociado por los gobiernos interesados y es firmado en una reunión de plenipotenciarios. Después de lo que a menudo es un largo período de ratificaciones y agregados, la legislación entra en vigor, pero solamente en aquellos estados que lo han firmado. Generalmente se establece una secretaría que facilite y supervise la implementación de la convención. Si es necesario modificar la legislación, como fue el caso en el Protocolo de Montreal, en el que el deterioro de la capa de ozono sobrepasó lo estipulado en el protocolo, la puesta al día puede ser tan lenta como la adopción. Muchos países que tienen un número limitado de diplomáticos y expertos no pueden enfrentar procedimientos tan demorosos y caros, particularmente a medida que el número de negociaciones va en aumento para responder a los urgentes problemas globales del medio ambiente.

El actual procedimiento ad hoc para la legislación ambiental sólo puede llegar a ser mas inmanejable. Se han ofrecido numerosas proposiciones para proveer mecanismos globales para crear y apoyar un modelo sostenible de desarrollo. Algunos expertos aconsejan fortalecer el sistema existente de la NU, reforzando los mandatos de agencias tales como el Programa de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (PNUMA), remodelando el Consejo Económico y Social (ECOSOC), o utilizando el Consejo de Administración Fiduciaria para la administración de ciertos recursos globales. Otros sugieren crear nuevos cuerpos tales como un consejo para la seguridad ambiental, un Tribunal Mundial de Justicia del Ambiente, o un cuerpo internacional para negociaciones ambientales para que prepare, adopte y revise la legislación internacional sobre asuntos que requieren acción global.

Por muy bien motivados y de ayuda que son tales propuestas, parece evidente para la Comunidad Internacional Bahá'í que el establecimiento de un modelo sostenible de desarrollo es una tarea compleja con amplias ramificaciones. Esta claro que requerir un nuevo nivel de compromiso para resolver problemas mayores que no están asociados exclusivamente con el medio ambiente. Estos problemas incluyen la militarización, la excesiva disparidad de riqueza entre y dentro de las naciones, el racismo, la falta de acceso a la educación, el nacionalismo irrestricto, y la falta de igualdad entre mujeres y hombres. En lugar de un abordaje por partes concebido para responder a las necesidades de naciones-estado, parece preferible adoptar un acuerdo general bajo el cual se podrían promulgar códigos internacionales específicos.

Soluciones de largo alcance requerirán una visión nueva y comprensiva de una sociedad global, apoyada por nuevos valores. En opinión de la Comunidad Internacional Bahá'í, la aceptación de la unidad de la humanidad es el primer prerrequisito fundamental para esta reorganización y administración del mundo como un sólo país, el hogar de la humanidad. El reconocimiento de este principio no implica abandonar lealtades legítimas, la supresión de la diversidad cultural, ni la abolición de autonomía nacional. Pide una lealtad más amplia, una aspiración mucho más elevada de la que ha animado el esfuerzo humano hasta ahora. Está claro que necesita la subordinación de los impulsos e intereses nacionales a las exigencias imperativas de un mundo unificado. Es inconsistente no solamente con cualquier intento por establecer la uniformidad, sino con cualquier tendencia hacia una excesiva centralización. Su meta está bien expresada en el concepto de "la unidad en la diversidad".

Las Escrituras Bahá'ís visualizan el sistema federado mundial propuesto por Bahá'u'lláh como uno "a favor del cual todas las naciones del mundo voluntariamente habrán de ceder sus derechos de hacer guerra, ciertos derechos de gravar impuestos y todos los derechos de mantener fuerzas armadas, excepto con el propósito de mantener el orden interno dentro de sus respectivos límites". Tal mancomunidad mundial incluiría "una legislatura mundial, cuyos miembros, en calidad de fideicomisarios de toda la humanidad controlarán, en última instancia, los recursos totales de todas las naciones integrantes, y estatuirán aquellas leyes que fueran requeridas para regular la vida, satisfacer las necesidades y ajustar las relaciones de todas las razas y pueblos. Un poder ejecutivo mundial, respaldado por una fuerza internacional, llevar a cabo las decisiones a las que se haya arribado, y aplicar las leyes dictadas por esta legislatura mundial, y proteger la unidad orgánica de toda la mancomunidad. Un tribunal mundial aplicará y dictaminará su veredicto obligatorio y final en todas y cada una de las disputas que surjan entre los diversos elementos constituyentes de este sistema universal". Bajo tal sistema, "un código único de derecho internacional - producto del criterio reflexivo de los representantes federados del mundo -será sancionado por la intervención instantánea y coercitiva de las fuerzas combinadas de las unidades federales...". Al mismo tiempo, "la autonomía de [los] Estados miembros y la libertad personal y la iniciativa de los individuos que la componen [serán] definitiva y completamente resguardadas".

Por lo tanto, la Comunidad Internacional Bahá'í urge al Comité Preparatorio que considere iniciativas audaces y creativas para la creación de maquinarias y procedimientos legislativos internacionales. Ningún cambio real es posible sin visión. La Carta de la Tierra que se propone puede contribuir mucho para articular una visión unificada para el futuro y afirmar valientemente los valores sobre los cuales debe descansar. Al trabajar sobre el texto, bien puede ser que el Comité Preparatorio desee referirse a La Promesa de la Paz Mundial, una declaración hecha a los Pueblos del Mundo que fue emitida por la Casa Universal de Justicia en apoyo del Año Internacional de las Naciones Unidas de la Paz (AIP).

Los bahá'ís en todo el mundo encuentran que el proceso UNCED es un poderoso refuerzo del optimismo que ellos sienten para el futuro de la humanidad. Nosotros creemos que, con el poder del reconocimiento universal de los peligros que en la actualidad enfrenta el planeta, se puede inducir a los gobiernos del mundo para que actúen con valentía en representación de la raza humana como un todo. El resultado bien puede ser no solamente una respuesta efectiva a los problemas de medio ambiente y desarrollo que ahora nos enfrentan, sino también un paso enorme hacia adelante en la construcción de un sistema federal que pueda abordar a la totalidad de los desafíos que enfrenta una raza humana que se integrará rápidamente.

BIC Document #91-0812S

Table of Contents: Albanian :Arabic :Belarusian :Bulgarian :Chinese_Simplified :Chinese_Traditional :Danish :Dutch :English :French :German :Hungarian :Italian :Japanese :Norwegian :Persian :Portuguese :Romanian :Russian :Spanish :Turkish :Ukrainian :