Exposición presentada por la Comunidad InternacionalBaháí (reconocida como entidad consultiva por el Consejo Económico y Social,categoría II) en el 25° período de sesiones de la Comisión de las NacionesUnidas sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer
Tema 3 del programa provisionalSugerencias y Propuestaspara el Año Internacional de la Mujer
La Comunidad Internacional Baháí, teniendo presente el objetivo al quese ha dedicado el Año Internacional de la Mujer (resolución 3010 (XXVII) de laAsamblea General), y el informe del Secretario General sobre el AñoInternacional de la Mujer (E/CN.6/576), desea formular algunas observaciones ypropuestas que a su Juicio pueden ser un aporte al proyecto de programa deacción por ese Año, que se presentará a la Comisión de la Condición Jurídica ySocial de la Mujer en su 25to período de sesiones, en 1974. Estassugerencias se formulan desde el especial interés que tiene la ComunidadInternaciona1 Baháí en el principio de la igualdad entre hombres y mujeres,así como el papel de la mujer en relación con el fortalecimiento y el adelantode la causa de la paz en el mundo, que las enseñanzas baháís destacan y de losque las comunidades baháís en todo el mundo ya tienen conciencia y se hancomprometido a apoyar.
En una declaración referente al adelanto de la mujer, el Administradordel Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo manifestó que «la clavepara el desarrollo en el próximo decenio es la aceptación universal de lanecesidad de progreso».[1] Al formular propuestas para el AñoInternacional de la Mujer, consideramos que podrían examinarse algunos puntosque ayudarían a definir el «progreso» para proporcionar una orientación másclara, así como determinar la forma de acción más eficaz y constructiva. Elprogreso muchas veces se considera sólo en función de bienestar físico delhombre, de sus necesidades materiales, un progreso que se dirige al logro de unnivel de vida más alto. Mientras que la Comunidad Internacional Baháíconsidera que tal evolución es indispensable para el bienestar y la felicidadde los seres humanos, opinamos que existen otras dimensiones del progreso quedeben incluirse para que los seres humanos puedan alcanzar la plena realizaciónde su potencial. Una comprensión mas profunda del valor de la vida humana y desu calidad, que cimentada sobre una base espiritual la cual conduciráfinalmente al logro de la cooperación entre las naciones para el adelanto detoda la humanidad; la ayuda afectuosa que los seres humanos, hombres y mujeres,deben prestarse recíprocamente; las cualidades de confiabilidad, honestidad yjusticia que deben desarrollarse para que la humanidad pueda avanzar sontodos aspectos muy importantes de la educación que es preciso incluir. Lamayoría de las personas convendrán en que la educación es la clave para lamotivación y el cambio en las actitudes necesario para que la generalidad delas mujeres pueda hacer una contribución significativa a la sociedad; pero debeser una educación que vaya más allá de la capacitación de seres humanos en lointelectual o de la adquisición de conocimientos especializados. Un sentido devalor propio, seguridad y valor, se basan en la realización del carácter moraly espiritual, hecho que se hace cada vez más evidente en los países ricos ypobres de todo el mundo.
La Comunidad Internacional Baháí desea ofrecer las siguientessugerencias que la Subdivisión de la Igualdad del Hombre y la mujer quizá deseeexaminar para incorporarlas en alguna forma a los programas relativos al AñoInternacional de la Mujer.
1. Alentar la búsqueda independiente de la verdad, librede la influencia de la familia, la comunidad o el país. Esto no quiere decirque se ha de enseñar a las mujeres una verdad, sino más bien que el espíritu deinvestigación libre, imparcial e independiente debe conducir en formaconstructiva a la ruptura de modalidades tradicionales anticuadas e inhibidorasy llevar finalmente a la unidad de comprensión y de acción. El espíritu delpensamiento independiente debe promoverse a fin de que las mujeres ganenconocimientos, convicción y valor para tomar la iniciativa en el abandono demodalidades tradicionales que obstaculizan no sólo su propio adelanto sinetambién el de los hombres.
2. Subrayar la responsabilidad que tienen las mujeres deeducarse y de capacitarse en las artes y las ciencias, demostrando con suslogros que sus aptitudes y facultades simplemente se han mantenido latentes. Ladedicación de las mujeres a las ciencias industriales y agrícolas, por ejemplo,con espíritu de servicio a las mayores necesidades de la humanidad en la épocaactual, demostrará su capacidad y asegurará el reconocimiento de la igualdad enlas esferas social y económica de la vida. El fomento de los derechos de lamujer por medio de manifestaciones o por grupos de presión puede producirdivisiones, mientras que los aportes constructivos se reconocerán y apreciarán.Se menciona en los Escritos Baháís que «cuando las acciones de las mujeresdemuestren su poder, no será necesario proclamarlo con palabras», y que cuandolos hombres reconozcan la igualdad con las mujeres «no será necesario que ellasluchen por sus derechos».
3. Destacar que el principio de la igualdad de derechosno significa necesariamente que los hombres y las mujeres deban ejercer lasmismas funciones. Hay diferencias entre los hombres y las mujeres en cualidadesy facultades: la presteza mental, la intuición y las cualidades espirituales deamor y servicio son cualidades destacadas en las mujeres. Es necesario darmayor importancia a estas cualidades y lograr un equilibrio mayor entre lasfacultades espirituales y materiales para que progrese la humanidad. Sinembargo, el hecho de que no haya igualdad de funciones entre los sexos no debeconducir a la idea de que uno de los sexos es inherentemente superior oinferior al otro, o que son desiguales en cuanto a sus derechos. (De losEscritos Baháís.)
4. Para hacer más hincapié en la importancia de lacontribución de las mujeres como madres y como educadoras de los niños. Lasenseñanzas baháís señalan que «la educación de la mujer es más necesaria eimportante que la del hombre, ya que la mujer es la formadora del niño desde lainfancia. Si ella misma tiene defectos e imperfecciones, el niño necesariamenteserá deficiente; por lo tanto, la imperfección de la mujer implica unacondición de imperfección en toda la humanidad, porque la madre es la que cría,nutre y guía el crecimiento del niño». Por esta razón, se urge a los padresbaháís a dar preferencia a la educación de las niñas si no se puede dar lasmismas oportunidades de educación a los varones y a las niñas de la familia. Sinembargo, no es una idea baháí que se deba considerar que las mujeres sonimportantes sólo con relación a la crianza de los niños y la atención de lasobligaciones domésticas. La importancia que se asigna a la educación de lamujer en la Fe Baháí está destinada a lograr la igualdad entre los hombres ylas mujeres.
5. Dar importancia a la asistencia que las mujeres puedendar a la humanidad como pacificadoras. Dado que las mujeres, por naturaleza, sehallan más inclinadas a la paz y les resulta más difícil que a los hombressancionar la guerra, a medida que participen en los asuntos humanos, obtenganel derecho a votar y ejerzan este derecho, su voz naturalmente influirá en lahumanidad en favor de la paz. En los Escritos Baháís se manifiesta claramenteque «cuando toda la humanidad reciba la misma oportunidad de educación y selogre la igualdad entre los hombres y las mujeres, quedarán destruidostotalmente los cimientos de la guerra. La igualdad entre los hombres y lasmujeres es conducente a la abolición de la guerra porque las mujeres jamásestarán dispuestas a sancionarla».
6. Educar a todas las personas hacia la comprensión de launidad orgánica de la humanidad. Dado que es una convicción de la FeBaháí que el bien de cualquier parte depende del bien del todo, mientras semantengan a las mujeres en una posición inferior y no logren la igualdad conlos hombres, los hombres tampoco podrán «alcanzar la grandeza que podría sersuya». Este principio es aplicable en todas las esferas, ya sea en relación conla raza, la clase o las diferencias nacionales en el mundo. Como ocurre en lafamilia en la que deben preservarse todos los derechos y prerrogativas detodos y cada uno de los miembros, mientras que «al mismo tiempo que se apoya launidad de la familia el bienestar de la humanidad es dependiente de unarelación equitativa y justa entre las naciones y la orientación de losgobiernos nacionales hacia toda la humanidad.
El Secretario General ha recibido la siguiente exposición, que sedistribuye de conformidad con los párrafos 29 y 30 de la resolución 1296 (XLIV)del consejo Económico y Social.
Notas:1. Paul Hoffman, "The NewPioneers of Progress," New World Outlook (abril de 1971).
Documento BIC #74-0114S