El Ano Santo se aproxima a su punto medio y el momento es propicio para que todas las Asambleas Espirituales Nacionales consulten con los Consejeros para formular las metas nacionales del Plan de Tres Años que se emprenderá el próximo Ridván.
La experiencia que ustedes adquirieron en la formulación y luego en la realización de metas del Plan de Seis Años puede actualmente permitirles refinar el proceso en cuanto al Plan de Tres Años. El tema central para la comunidad bahá'í durante el Plan de Tres Años será el de seguir tres tendencias estrechamente relacionadas que pueden resumirse como el realzar la vitalidad de la fe de los creyentes individuales, el desarrollar grandemente los recursos humanos de la Causa, y el fomentar el funcionamiento apropiado de sus instituciones locales y nacionales.
Estamos pidiendo a los Consejeros que se estimen en la especial obligación de consultar con cada Asamblea Espiritual Nacional sobre la forma en que mejor puede enfrentarse este desafío por medio de la instrumentalidad de metas basadas en los siete objetivos mayores expuestos en el año 1986, los cuales aún proveen un marco válido para vuestra planificación, y que se aseguren de que no se pasa por alto ningún elemento esencial del desarrollo de vuestra comunidad.
Cada Asamblea Espiritual Nacional ha de formular metas específicas hacia el logro de los objetivos a la luz de las actuales condiciones y oportunidades en cada país: metas que correspondan a las urgentes necesidades y que puedan lograrse en el corto espacio de tres años. Sin duda, cada país requerirá su énfasis especifico sobre estos objetivos, y vuestras consultas con los Consejeros serán inestimables para ayudarles a fijar los esfuerzos de los amigos en cada una de vuestras comunidades.
Para facilidad de referencia, repetimos los objetivos según se expusieron originalmente:
1. Llevar el Mensaje curativo de Bahá'u'lláh a la generalidad de la humanidad.
2. Mayor involucración de la Fe en la vida de la sociedad humana.
3. Un incremento mundial en la traducción, la producción, la distribución y el uso de literatura bahá'í.
4. Mayor aceleración en el proceso de la madurez de comunidades baha'is locales y nacionales
5. Mayor atención a la participación universal y al enriquecimiento espiritual de los creyentes
6. Más amplia extensión de la educación Bahá'í a niños y jóvenes, y el fortalecimiento de la vida familiar bahá'í
7. El seguimiento de proyectos de desarrollo social y económico en comunidades baha'is firmemente establecidas.
Como elemento adicional en la responsabilidad conferida a las Asambleas Espirituales Nacionales para la formulación de metas, se le alienta a cada Asamblea Espiritual Nacional que tenga la capacidad de hacerlo, además de fijar metas internas, que le proponga al Centro Mundial aquellas metas y actividades que juzga su comunidad pueda emprender en ayudar a otras comunidades bahá'ís nacionales. Estas propuestas para metas de colaboración internacional se considerarán entonces en el Centro Mundial antes de que reciban aprobación final,
Durante el transcurso del Plan de Seis Años hemos visto una evolución notable de la capacidad de las asambleas Espirituales Nacionales al igual que un aumento marcado en su número. Los creyentes en todo el mundo han prestado atención especial a la profundización de su comprensión del Convenio y su lealtad hacia él, y actualmente han sido bendecidos por la aplicación mundial de la ley del Huqúqu'lláh.
E1 Año Santo ya ha elevado muy en alto el llamado de Bahá'u'lláh a la humanidad y ha sido fuente de infinita bondad a aquellos que están reclutados bajo Su Estandarte. A su clausura ya se habrá realizado el Congreso Mundial y la traducción al inglés del Más Sagrado Libro se habrá publicado a la comunidad del Más Grande Nombre y al mundo entero.
Es muy temprano aún poder evaluar el efecto de estos eventos trascendentales, pero bajo el poder motriz del Gran Plan de Dios el mundo esta pasando por un período de cambio veloz. Únicamente la comunidad Bahá'í conoce claramente la dirección que esto está tomando y ahora, como nunca antes, debe demostrar en su vida comunitaria y en las vidas de sus miembros individuales la realidad de la transformación que Bahá'u'lláh tiene destinada para toda la humanidad. Para lograr esto, tenemos que conocer bien Sus Enseñanzas y ponerlas en práctica con ardor Y convicción en todo aspecto de nuestro Comportamiento. Es nuestra ferviente oración que el Plan de Tres Años efectue una transformación en el carácter de la comunidad Bahá'í mundial que inspire admiración y emulación en toda dirección y que aumente grandemente el numero de aquellos quienes aclaman la venida y siguen las Enseñanzas de Bahá'u'lláh.
Ansiosamente esperamos recibir un informe de sus metas tan pronto las tengan fijadas luego de consulta con los Consejeros.
Con amorosos saludos bahá'ís,