En respuesta a su email del 23 de octubre 2002 dirigida a la Casa Universal de Justicia, se nos ha pedido transmitirle lo siguiente: No es posible que, con todas las disposiciones y exhortaciones dirigidas a los creyentes por Bahá'u'lláh, Abdúl’-Bahá, y Shoghi Efendi, la Casa Universal de Justicia aconsejara a las comunidades que están liberados de proseguir con los planes de enseñanza y que no es oportuno hablar de tal empeño ni afiliar nuevos creyentes. Ni tampoco podría, en contra de las ordenanzas explícitas de Bahá'u'lláh, permitir que cualquier otra actividad de la Comunidad Bahá'í merme la responsabilidad del individuo de enseñar la Causa. La verdad es justamente lo contrario. Uno de los principales objetivos en el énfasis reciente que se ha dado a la creación de los Institutos de Formación es desarrollar eficazmente la capacidad de los individuos para enseñar la Causa. Los círculos de estudio, como extensiones locales de un Instituto, están destinados para servir a este propósito. Si bien es muy deseable incluir simpatizantes en los círculos de estudio dondequiera que sea posible, el creyente individual mantiene su ineludible deber de enseñar la Fe por su propia iniciativa. Cualquiera que estudie con atención los mensajes de la Casa Universal de Justicia encontrará que ha exhortado y animado constantemente a los creyentes a enseñar la Fe, señalando las numerosas oportunidades que se presentan en esta tumultuosa época. En este sentido, hay abundante evidencia en todos los países del mundo, incluyendo Estados Unidos, de que las Instituciones de la Fe a todos los niveles y los institutos de la Fe en todos sus cursos concentran la atención sobre la importancia de la enseñanza.
Los amigos no deberían permitirse comentarios que conduzcan a la comunidad a la confusión o les desvíe de lo que ha sido siempre una clara percepción de sus responsabilidades individuales para enseñar la Causa de Dios. La consecuencia desafortunada de tanta discusión sobre la enseñanza es que los amigos se desalientan de actuar, cuando ésta es claramente una cuestión en la que la acción es más trascendental que las palabras. En efecto, siempre es un buen momento para enseñar la Fe e incorporar a nuevos creyentes.
Le aseguramos las oraciones de la Casa Universal de Justicia en su nombre en los Umbrales Sagrados para que sus esfuerzos individuales en la enseñanza de la Fe sean divinamente confirmados.
Con amor bahá'í