Vuestra carta del 14 de Febrero de 1985 a la Casa Universal de Justicia que informaba de la promulgación en España de una ley relativa a los objetores de conciencia ha sido recibida y, por mandato de la Casa Universal de Justicia les enviamos la siguiente guía.
Parece evidente * partir del último párrafo de vuestra carta que la ley no considera la asignación de un servicio militar no combatiente para aquellos que, no siendo objetora de conciencia, indudable. mente no desean quitar a nadie la vida. El "Resumen de las Instrucciones del Guardián sobre las Obligaciones de los bahá'ís en relación con el servicio militar" adjunto os será de mucha ayuda, y 'a Casa universal de Justicia os recomienda que consultéis a vuestro abogado abre la posibilidad de que los bahá'ís que vagan a realizar el servicio militar soliciten un servicio no combatiente en lugar de la exención completa sobre la base de la objeción de conciencia. Si vuestro abogado os desaconseja tal procedimiento, entonces 108 bahá'ís deberán solicitar, de conformidad con la ley, la exención completa en calidad de objetores de conciencia.
Con amorosos saludos bahá'ísInmediatamente antes de la Segunda Guerra Mundial, el Guardián de 1a Fe sentó claramente la posición bahá'í respecto a a formación y el servicio militar, y la obligación de los individuos bahá'ís de solicitar y defender la condición de no combatientes siempre que fuera posible bajo las leyes de su país. El 27 de noviembre de 1938 ordenó a su secretario que escribiera a la Asamblea Espiritual Nacional de las Islas Británicas:
"Él ha tomado nota de la petición de vuestra Asamblea de consejo respecto a las formas de servicio nacional que los amigos pueden ofrecer voluntariamente en tiempos de emergencia. Mientras que los creyentes, considera, deberían hacer todos los esfuerzos para obtener de las autoridades el permiso que les eximiera del servicio militar activo en calidad de combatientes, es su deber al mismo tiempo, como ciudadanos leales y fervientes, ofrecer colaboración (1) a su país en cualquier tipo de servicio nacional que no sea específicamente agresivo o directamente militar. Formas de labor nacional como el servicio de precaución contra incursiones aéreas, servicio de ambulancias y otras labores o actividades nacionales de naturaleza no combatiente son los tipos de colaboración (1) más apropiados que pueden prestar los amigos, y deberían ofrecerse voluntariamente para ello, pues, además del hecho de que no implican ninguna violación del espíritu o principio de las Enseñanzas, constituyen una forma de servicio social y humanitario que la Causa tiene por sagrado y que prescribe con énfasis."
Una pregunta posterior a esa Asamblea Espiritual Nacional, fechada el 9 de mayo de 1939, inspiró la siguiente respuesta, del 4 de Junio de 1939, como ampliación de los principios antedichos:
(1) Hemos traducido "service", muy repetido a lo largo del texto, por
"colaboración", en aras de la agilidad del texto. (N. del T.)
"Sus instrucciones sobre este asunto, comunicadas en una carta remitida a vuestra Asamblea durante el pasado noviembre, no estaban destinadas para esa ocasión particular, sino para las condiciones actuales, y para cualesquiera exigencias que puedan surgir en el futuro inmediato"
"Sigue firmemente convencion, al mismo tiempo que expresen su disposición a obedecer sin reserva cualesquiera órdenes que las autoridades puedan decretar sobre el servicio militar en tiempo de guerra, deberían también y mientras no haya estallado las hostilidades, suplicar al gobierno la exención del servicio militar activo en calidad de combatientes remarcado el hecho de que al hacerlo no les mueve ninguna consideración egoísta, sino la voluntad última y suprema de defender las Enseñanzas de su Fe, que convierte para ellos en obligación moral el desistir de cualquier acto que pudiera involucrarlos en la guerra directa con sus compatriotas o con cualquier otra raza o nación".
"Las Enseñanzas Bahá'ís, de hecho, condenan enfática e inequívocamente cualquier forma de violencia física, y la lucha en el campo de batalla es evidentemente una de las formas, y quizás la peor, que puede adoptar tal violencia".
"Hay muchos otros caminos por los que los creyentes pueden ayudar en tiempos de guerra alistándose a servicios de naturaleza no combatiente servicios que no impliquen el derramamiento directo de sangre , como el servicio de ambulancias, el de precaución anti incursiones aéreas, las tareas de oficina y administrativas, y deberían ofrecerse voluntariamente a estos tipos de servicio nacional."
"No importa que tales actividades les sigan exponiendo a peligros, sea en su casa o en el frente, pues su deseo no es proteger sus vidas, sino desistir de cualesquiera actos de asesinato intencionado."
"Los amigos tendrían que considerar 1a solicitud de tal exención como su deber consciente como miembros leales de 1a Fe, incluso en el caso de haber escasas esperanzas de obtener el consentimiento y la aprobación de su petición por parte de las autoridades."
Después de la guerra, el 20 de julio de l946, la Asamblea Espiritual Nacional de los Estados Unidos preguntó al Guardián si 1a existencia de las Naciones Unidas en su forma actual cambiaba la actitud de los bahá'ís respecto a los deberes militares que pudieran requerir quitar vidas humanas. La respuesta del Guardián, escrita por su Secretario, fue:
"Como no hay una Fuerza Internacional de Policía ni ninguna probabilidad inmediata de su existencia, el bahá'í debe continuar solicitando, bajo cualquier circunstancia la exención de cualesquiera deberes militares que exijan quitar la vida. En este momento no hay justificación alguna para ningún cambio de actitud por nuestra parte."
El Guardián, por tanto, ha dejado claro que es una cuestión obligatoria y no opcional que todos los bahá'ís soliciten mantener una condición no combatiente si es posible bajo 1a ley. Donde exista una ley así. los bahá'ís no pueden alistarse voluntariamente en rama alguna de las fuerzas armadas en la que estuvieran subordinados a órdenes que implicaran quitar la vida.
La Casa Universal de Justicia amplió 1a anterior afirmación:
"...no existe ninguna objeción para que un bahá'í se aliste voluntariamente en las fuerzas armadas de un país con el fin de obtener preparación para alguna ocupación o profesión a condición de que pueda hacerlo sin que le obligue a emprender un servicio combatiente."
"Del mismo modo, no existe ninguna objeción para que un bahá'í intente o continúe una carrera en las fuerzas armadas, a condición de que pueda hacerlo sin que le obligue a emprender un servicio combatiente."
(De una carta a una Asamblea Espiritual Nacional, fechada el 13 de enero de 1981)
APÉNDICE A"Con respecto a los pacifistas absolutos, o a los objetores de conciencia, su actitud, juzgada desde e1 punto de vista bahá'í es completamente antisocial y, debido a su exaltación de 1a conciencia individual, conduce inevitablemente al desorden y el caos en 1a sociedad. Los pacifistas radicales están por tanto muy cerca de los anarquistas, en el sentido de que ambos grupos enfatizan indebidamente los derechos y méritos del individuo. La concepción bahá'í de la vida social se basa esencialmente en la subordinación de 1a voluntad individual a 1a de la sociedad. No suprime al individuo ni lo exalta hasta el punto de convertirlo en una criatura antisocial, una amenaza para la sociedad. Como en todo, se sigue el 'justo medio'. El único modo en que la sociedad puede funcionar es siguiendo 1a minoría la voluntad de la mayoría".
"La otra objeción esencial a los objetores de conciencia es que su método para establecer la paz es demasiado negativo. La no cooperación es una filosofía demasiado pasiva para ser un modo efectivo de reconstrucción social. Su rechazo a llevar armas nunca puede establecer la paz. Debería haber primero una revitalización espiritual que nada, excepto 1a Causa de Dios, puede dar eficazmente al corazón de cada hombre."
(De una carta del Guardián a un creyente individual, fechada el 21 de noviembre de 1935)
"A partir del estudio de las cartas del amado Guardián es evidente que lo que quería que los amigos evitaran eran las actividades "específicamente agresivas o directamente militares". En lo concerniente a las actividades indirectas, sería extremadamente difícil para cualquiera en la sociedad moderna disociarse de actividades que, a la larga y por delegación, son contrarias a la raza humana."
(De una carta escrita por la Casa Universal de Justicia a un creyente, fechada el 29 de noviembre de 1967)